domingo, 10 de noviembre de 2013

¡SI DERRIBAS EL MURO...! de Ernestina de Champourcín



¡Si derribas el muro
qué gozo en todas partes!
¡Qué lazo de palabras
se sentirá en la tierra!
Y todo será nuevo,
como recién nacido...
Si derribas el muro
de todas las mentiras
¡Qué júbilo de amor
abierto sobre el mundo!
¡Qué horizonte sin nubes
en la curva del cielo!

Ernestina de Champourcín , Primer exilio.


Entre los nombres olvidados de las letras españolas se encuentra el de Ernestina de Champourcín, una poetisa nacida en Vitoria en 1905 y fallecida en Madrid en marzo de 1999.
Champourcín fue discípula de uno de los poetas más grandes que ha dado la Generación del 27, Juan Ramón Jiménez, y en toda su obra se nota la gran influencia de este autor, sobre todo en el preciso uso de las metáforas y aquellos recursos poéticos que él exploró de una manera inigualable.
Su poesía se encuentra irradiada de elementos simbólicos relacionados con una pureza y una belleza incuestionables. Escribió muchos poemas de amor; sin embargo consiguió ir mucho más allá de este estilo tan trillado, y cultivó una poesía social auténtica, que permite acercarse a la realidad de los poetas del exilio; muchas de sus poesías hablan sobre la soledad y la nostalgia.
Pese a que su nombre no adquirió importancia hasta la década del 90, época en la que se le otorgó, entre otros, el Premio Príncipe de Asturias de Letras, Ernestina nunca dejó de escribir y entre sus obras más importantes se encuentran "En silencio", "Cántico inútil" y "Presencia del pasado".
  
 
 
 
 

jueves, 31 de octubre de 2013

NO VOLVERÉ A SER JOVEN, de Jaime Gil de Biedma,

 
 
 

Que  la vida iba en serio

uno lo empieza a comprender más tarde

-como todos los jóvenes yo vine

a llevarme la vida por delante.

 

Dejar huella quería

y marcharme entre aplausos

-envejecer, morir, eran tan sólo

las dimensiones del teatro.

 

Pero ha pasado el tiempo

y la verdad desagradable asoma:

envejecer, morir,

es el único argumento de la obra.

 

Jaime Gil de Biedma Poemas póstumos, 1968

miércoles, 23 de octubre de 2013

CONTIGO, Joaquín Sabina



Yo no quiero domingos por la tarde,
yo no quiero columpio en el jardín;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

(Fragmento "Contigo" de Joaquín Sabina)




domingo, 13 de octubre de 2013

MANÍA de Rafael Saravia




Que el primer contacto sea la espera…
que se destroce el sobresalto
y se mantenga la intención del beso.
 

Todo lo que subyace del tacto
se arropa en tu mirada
y cae tu pelo como una manta del deseo sin estrenar.
 

Que la primera hora se mantenga en vilo,
Que la plenitud se abrace a la segunda
Y nuestros cuerpos se consuman en los destiempos.
 
                        (Rafael Saravia, Carta Blanca. Ed. Calambur)

Nació en Málaga, aunque desde su infancia reside en León ciudad esta última que ha influido decisivamente en su producción poética y en la que también desarrolla su actividad de columnista, editor y fotógrafo.
En 1998 su poesía aparece recogida en la antología Novilunio (León, Ediciones Leteo). Posteriormente ha sido antologado en Petit Comité (León, Ediciones Leteo, 2003), Antología del beso. Poesía última española (Málaga, Mitad Doble Ediciones, 2009), A Pablo Guerrero, en esta hora (Córdoba, El Páramo, 2010) y Por donde pasa la poesía (Tenerife, Baile del Sol, 2011), entre las más importantes.
Tiene publicados los poemarios Pequeñas conversaciones (2001 y 2009), Desprovisto de esencias(2008), Llorar lo alegre (2011) y Carta blanca (2013), siendo considerado como uno de los valores emergentes de la «poesía española actual».
Ha colaborado con poemas en diversas revistas como Ágora, Cuadernos Hispanoamericanos, Turia, Nayagua, The Children´s book of american birds, Entrelíneas y Punto de partida.
También ha preparado la edición y el prólogo del libro El río de los amigos. Escritura y diálogo en torno a Gamoneda (Madrid, Calambur, 2009) con colaboraciones destacadas como las de Gonzalo Rojas, Jaime Siles o Juan Carlos Mestre y la edición de la antología Barcos sobre el agua natal. Poesía hispanoamericana desde el siglo XXI, elaborada conjuntamente con Jocelyn Pantoja (coedición Ediciones Leteo -España- y Ediciones Literal -México-, 2012).
Desde diciembre de 2012 es columnista habitual en el Diario de León con artículos de opinión sobre temas de actualidad. Asimismo ejerce en la ciudad de León su función de editor y gestor cultural a través de las diferentes publicaciones y actividades que se organizan desde el Club Leteo.
En el ámbito fotográfico ha realizado las exposiciones individuales Nos queda la memoria, Ramblas y Contrastes para la Junta de Castilla y León.

jueves, 10 de octubre de 2013

POEMA 13 de Pablo Neruda




He ido marcando con cruces de fuego
el atlas blanco de tu cuerpo.
Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose.
En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta.
Historias que contarte a la orilla del crepúsculo,
muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste.
Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre.
El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal.
Yo que viví en un puerto desde donde te amaba.
La soledad cruzada de sueño y de silencio.
Acorralado entre el mar y la tristeza.
Callado, delirante, entre dos gondoleros inmóviles.
Entre los labios y la voz, algo se va muriendo.
Algo con alas de pájaro, algo de angustia y de olvido.
Así como las redes no retienen el agua.
Muñeca mía, apenas quedan gotas temblando.
Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces.
Algo canta, algo sube hasta mi ávida boca.
Oh poder celebrarte con todas las palabras de alegría.
Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.
Triste ternura mía, qué te haces de repente?
Cuando he llegado al vértice más atrevido y frío
mi corazón se cierra como una flor nocturna.

(Pablo Neruda. Veinte poemas de amor y una canción desesperada)

martes, 1 de octubre de 2013

ARIADNA G. GARCÍA. "66º 33´45"


El círculo Polar es la región
más despoblada, inhóspita, del mundo.

Apenas dos personas
por kilómetro cuadrado.

Estás conmigo aquí.
Nada me falta.
(Aradna G. García, La guerra del invierno)

Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Complutense y grado de investigación en Literatura Española. Ha sido becaria-colaboradora del Departamento de Filología II de la Universidad Complutense (1999-2000). En 2004 le fue concedida una beca FPU (Formación del Personal docente Universitario) del Ministerio de Educación y Ciencia para la preparación de su tesis doctoral. También obtuvo una beca de creación artística del Ayuntamiento de Madrid para vivir entre los años 2001-2002 en la Residencia de Estudiantes.
En al año 2006 coordinó el encuentro de poetas y narradores jóvenes "Madrid 06. Letras", junto a Doménico Chiappe y Peio Hernández.
En 2009 fue miembro del jurado de poesía del premio "Ojo Crítico" de RNE.
Ha dado conferencias en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, en el Círculo de Bellas Artes, en la Fundación Rafael Alberti y en el Instituto Cervantes de Praga, así como en varias universidades europeas.
Mantiene el blog El rompehielos.
Ejerce la docencia desde 2008. Es profesora de Lengua castellana y Literatura en un instituto público de la Comunidad de Madrid.

lunes, 11 de marzo de 2013

AL OÍDO DE UNA MUCHACHA de Federico García Lorca


No quise.
No quise decirte nada.
Vi en tus ojos
dos arbolitos locos.
De brisa, de risa y de oro.
Se meneaban.
No quise.
No quise decirte nada.
 
Federico García Lorca fue un poeta, dramaturgo y prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes. Adscrito a la llamada Generación del 27, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX.
 


Poco más se puede decir de este gran maestro de la literatura. Para reivindicar el derecho a la escuela pública y de calidad os dejo su texto "Medio pan y un libro"
Alocución de Federico García Lorca al pueblo de Fuente vaqueros (Granada) en septiembre de 1931
Alocución de Federico García Lorca al pueblo de Fuente Vaqueros (Granada) en septiembre de 1931
"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
"Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.
"No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
"Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?
"¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.
"Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz".